Tomar una buena decisión

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Cada tanto la vida nos pone ante la disyuntiva de tener que tomar una decisión, lo cual significa elegir una cosa y dejar otra. Tenemos entonces que analizar las diferentes alternativas para tomar una buena decisión.

Cuanto las posibilidades son variadas y muy diferentes, el  tomar una buena decisión no es tarea sencilla. Es en esos momentos en que se impone que decidamos, dejando las demás alternativas atrás. A veces la indecisión nos convierte en rehenes y esto es natural; pero lo cierto es que el dilatar el momento y no decidir nos lleva a un estado de estancamiento y a quedarnos atrapados en una encrucijada de la que no es fácil salir y por lo tanto no podemos avanzar.

Nos invade un enorme sentimiento de pérdida al tener que tomar una decisión, el tener que descartar otras opciones que también nos resultan atractivas, puede significar perder nuestras rutinas, lo estable u otras oportunidades.

¿Cómo saber entonces cuál es la mejor decisión?

Un buen ejercicio para comenzar a tomar una buena decisión, es evaluar los pro y los contra que nos implicará cada opción. Es bueno tomar un lápiz y papel, trazar una línea dividiendo la hoja en dos y colocar de una lado los pros y en la otra contras. Esto parece inútil, pero verlo escrito facilitará la tarea de tomar una buena decisión.

Muchas veces lo hacemos enumerando en el vacío los pros y los contras y al hacer el balance final olvidamos algunos. Escribiéndolo, todo estará visible e incluso podemos guardar y volverlo a evaluar al día siguiente, para verificar si es correcta nuestra primera categorización.

En estos casos, lo mejor es permanecer tranquilo, y tener la mente fría. Una decisión tomada bajo los efectos de la presión y el nerviosísimo puede no ser una muy buena decisión. Es importante poder determinar si la decisión no nos parece buena porque realmente no lo es, o no nos parece buena, porque el tomarla nos llena de miedo a lo desconocido, a lo que vendrá y por ello tomar la decisión, nos llena de temor .

En ocasiones caemos en la indecisión, por miedo a no hacer lo adecuado o a fallar.miedo6 buscojobs

Muchas veces tomamos una decisión que nos parece una muy buena decisión, estamos felices y lo socializamos. Pero luego algo ocurre… y la opción elegida a la luz de los pros y los contras no parece ser tan buena decisión. Nos arrepentimos de la decisión tomada.

Lo deseado es que una vez que hemos tomado una decisión no volvamos sobre ella una, otra y otra vez. Eso hará que caigamos en la indecisión, lo que seguramente nos llevará a momentos de incertidumbre y desánimo.

El tomar una buena decisión puede estar influenciado por quien o quienes nos rodean. Por lo general vemos las cosas de una manera, pero al hablarlo con nuestros pares o allegados, nos dan su punto de vista y podemos revisar nuestra postura. Todo puede cambiar, si un amigo o un familiar nos brinda otra mirada sobre la situación, su experiencia nos puede enriquecer, y ayudar a tomar una muy buena decisión.

Debemos de analizar cada una de las posibilidades, observando lo concreto que cada opción, pero sin abundar demasiado en los detalles. Recordar que a veces menos… es más!! De esta manera evitaremos que se complejice demasiado nuestra instancia de toma de decisión.

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